En el Día del Profesor de Educación Física, el histórico preparador físico de San Lorenzo repasó su trayectoria en las escuelas y los clubes de Balcarce. Desde sus primeros años en la Escuela N° 12 de El Cruce hasta su presente en el fútbol local, recordó a los alumnos que lo marcaron, habló sobre los cambios en la educación y contó cómo intenta ayudar a los jugadores más allá de la cancha.
Marcelo Martorello construyó una extensa trayectoria en la educación física y el deporte de Balcarce. Se jubiló en 2017, después de 28 años de docencia, pero su vínculo con la actividad nunca se interrumpió. Hoy, a los 62 años, continúa ligado al fútbol y al trabajo cotidiano con los planteles de Primera y Reserva de San Lorenzo, donde encuentra nuevos motivos para seguir acompañando a los jugadores.
En el marco del Día del Profesor de Educación Física, Martorello repasó una carrera que comenzó en las aulas, se extendió por distintos clubes de la ciudad y estuvo marcada por el contacto con generaciones de chicos que, con el paso del tiempo, fueron construyendo sus propios caminos.
Una escuela que dejó huella
Aunque sus primeros pasos en la docencia fueron en la Escuela Primaria N° 4 y el Jardín N° 901, su primera titularidad llegó en 1992, en la Escuela N° 12 de El Cruce. Ese establecimiento ocupa un lugar especial en su memoria.
“Fue la escuela que más me marcó en toda mi carrera. Recuerdo las aulas chiquitas, con muy pocos chicos, un portero, una casera y una estufa a leña. Los alumnos eran como los chicos del campo: muy buenos y humildes. Hoy me los cruzo, me saludan y, a veces, hasta cuesta reconocerlos porque pasó mucho tiempo”, recordó.
En aquella etapa también compartió el trabajo con compañeras a las que todavía recuerda con afecto, como Dorita García, Olga Colella y Marta Poblet, entre otras.
Para Martorello, los primeros años frente a un grupo de alumnos son fundamentales en la formación de cualquier docente. “Uno sale de la facultad o del instituto con una parte de lo que necesita saber, pero es en la escuela donde realmente se hace, cuando sale al ruedo. Las primeras experiencias en la docencia te dejan cosas muy lindas”, señaló.
“La educación de hoy no es la de aquellos años”
Con la experiencia que le dieron casi tres décadas en las escuelas, Martorello también trazó una comparación entre los alumnos de antes y los de la actualidad. Consideró que cambiaron tanto el vínculo entre docentes y estudiantes como el acompañamiento de las familias.
“Antes, lo que decíamos en la escuela era palabra santa, tanto para las autoridades como para los padres. Hoy, reprender a un chico o hacerle notar algo puede generar un conflicto con la familia. El docente está muy desautorizado”, opinó.
El profesor reconoció que los tiempos cambiaron y que quienes están frente a un aula deben adaptarse a las nuevas realidades. Sin embargo, advirtió que el compromiso de los estudiantes y de sus familias es uno de los aspectos que más le preocupan.
“Los momentos que atraviesa la educación no son fáciles, pero hay que seguir adelante. El compromiso de las generaciones actuales no es el de antes, tanto en la escuela como en el deporte. Muchas veces falta el seguimiento desde la casa y eso también repercute en el interés de los chicos”, sostuvo.
Aun así, destacó el valor de la educación física como espacio de aprendizaje y encuentro. A través del juego, explicó, los alumnos pueden desarrollar habilidades y aprender tanto en la primaria como en la secundaria.
El deporte como una oportunidad para ayudar
Más allá de la enseñanza y la preparación física, Martorello encontró en el deporte una manera de acompañar a los jóvenes en aspectos que exceden lo estrictamente deportivo.
En los últimos años, impulsó a varios jugadores de la Primera de San Lorenzo a completar sus estudios secundarios. La iniciativa surgió de conversaciones con futbolistas que, además de entrenar, trabajan en el campo y no habían terminado la escuela.
“Me gusta mucho charlar con los jugadores, no solamente de fútbol, sino también de su vida. Es una forma de conocer cómo viven y qué les hace falta. Había chicos a los que les faltaba muy poco para terminar la secundaria, nos asesoramos sobre cómo podían hacerlo y uno de ellos logró recibirse”, contó.
Su objetivo, explicó, fue brindarles una herramienta que pudiera abrirles nuevas oportunidades laborales. “Hoy, si no contás por lo menos con el secundario, se te cierran muchas puertas. La idea fue ayudar, nada más. Me gusta colaborar y, cuando lo puedo lograr, me siento muy bien”, afirmó.
Esa vocación de acompañamiento también aparece en otra experiencia que recuerda con especial satisfacción: haber contribuido a que Gastón Ibargüengoitia llegara a la selección argentina de fútbol para personas con discapacidad intelectual, a través de un contacto que permitió que lo observaran y le dieran una oportunidad.
De las inferiores a los grandes escenarios
A lo largo de su recorrido por el fútbol infantil, Martorello trabajó con jugadores que luego alcanzaron distintos niveles de competencia. Entre ellos mencionó a Joaquín Laso, actualmente en Tigre, y a Gastón Ibargüengoitia, a quien acompañó en sus primeros pasos.
“Tuve a Tom —como llama a Gastón— y a Joaquín cuando eran muy chiquitos, en sus inicios en Racing. ‘Paqui’ era un mediocampista, un enganche con mucha técnica, y hoy está jugando como marcador central. Son cosas que uno recuerda y que te hacen ver todo lo que pudiste aportar”, expresó.
Con el paso de los años, también tuvo experiencias en clubes como Alas Balcarceñas, Deportivo Mitre, El Riojano, Sportivo, San Agustín y San Lorenzo. Cada etapa le dejó recuerdos, vínculos y aprendizajes que siguen presentes cuando se encuentra con quienes fueron sus jugadores.
La vigencia de un profesor competitivo
Actualmente, Martorello trabaja con los planteles de Primera y Reserva de San Lorenzo. A pesar de haberse jubilado de la docencia, mantiene intactas las ganas de entrenar y de acompañar la evolución física de los futbolistas.
“Soy muy competitivo y quiero lo mejor para ellos. A veces reniego cuando los chicos no van a entrenar, pero cuando están, se entregan por completo al trabajo. Eso es lo que te empuja a seguir, más allá de los resultados”, explicó.
Para él, una de las mayores satisfacciones está en observar el progreso individual de cada jugador. “Me gusta ver que el chico mejora, que se va superando físicamente y que un día me dice: ‘Profe, estoy mejor que el mes pasado’. Y si puedo ayudarlo desde otro punto de vista, en lo familiar o en lo que sea, también estoy. Todo eso me reconforta”, agregó.
Una profesión que volvería a elegir
Al mirar hacia atrás, Martorello no duda sobre el camino que eligió. Para quienes recién comienzan en la docencia, su consejo es entender que se trata de una profesión cuya recompensa no siempre pasa por lo económico.
“De la docencia no te vas a hacer multimillonario. Es una profesión que te gratifica de otra manera. Si te gusta enseñar, estar frente a un grupo y ayudar a que los chicos aprendan y se sientan cada vez mejor, no tengo dudas de que es una de las cosas más lindas del mundo”, afirmó.
Después de tantos años en escuelas y clubes, cuando le preguntan qué es lo que más lo enorgullece de haber sido profesor de Educación Física, su respuesta resume buena parte de su recorrido.
“Primero, que no me equivoqué, que hice lo que realmente quise. Si hoy tuviera que elegir una carrera, volvería a elegir Educación Física. Y, por sobre todas las cosas, me enorgullece haber formado chicos derechos, como se dice, que hoy te cruzan, te saludan y te presentan a su familia ya conformada”, concluyó.
En ese reconocimiento de sus antiguos alumnos, en los jugadores que siguen creciendo y en la posibilidad de acompañar a quienes todavía están construyendo su futuro, Marcelo Martorello encuentra la recompensa de una vida dedicada a la enseñanza y al deporte.
Más Entrevistas
- 03-10-2026 “El techo sería un Panamericano o un Juego Olímpico”
- 25-09-2026 “La recuperación del Fangio fue una intervención integral y ahora comienza el desafío de sostenerlo en el tiempo”
- 19-09-2026 “Vas a ser mi voz”: la historia de Raquel, que convirtió el dolor por su hijo Nicolás en una razón para seguir
- 12-09-2026 Un vuelo hacia el oro: la historia detrás de una triple consagración sudamericana
- 05-09-2026 La Ideal cumple 90 años: una historia de esfuerzo, legado y afectos que se renueva en Balcarce
- 29-08-2026 Del amor de mamá a la pasión por el fútbol: una historia que se juega en familia
- 22-08-2026 “Queremos que cada niño sienta que hay adultos que lo esperan, lo escuchan y creen en su futuro”
- 15-08-2026 Antonia: la vaca que creció entre perros, se convirtió en parte de una familia y todas las tardes espera a quien le salvó la vida
- 08-08-2026 Una vocación que trascendió las aulas: enseñar para incluir y transformar
- 31-07-2026 "Ser DJ es saber leer a la gente": Adrián Dimuro y más de tres décadas haciendo bailar a distintas generaciones