BalcarceDomingo, 03 de Mayo de 2026

Suscribite por $ 5500.00

Ingresar

Suscribite por $ 5500.00

Radiolider En vivo

BalcarceDomingo, 03 de Mayo de 2026

Suscribite por $ 5500.00

Ingresar

Esto pasa ahora

IOMA en crisis: afiliados denuncian abandono y un sistema al borde del colapso |   Aumentan las picadas y maniobras imprudentes de motos: descontrol y persecución policial |   Ingenieros reclaman ante la parálisis de Catastro en la provincia |   La historia de Braian como símbolo de la vida rural: jornadas largas y un vínculo sagrado con la tierra

Radiolider En vivo

Panorama social

La iglesia y el trabajo: Giobando reconoció que es un “momento crítico”

Redacción Vanguardia

En esa misma línea, invitó a una reflexión de fondo sobre el sentido del trabajo y de la vida social.

En la mañana del 1° de mayo, en la Catedral de Mar del Plata, se celebró la Santa Misa por el Día del Trabajo, presidida por monseñor Ernesto Giobando. La celebración fue organizada por la Pastoral Social de la diócesis y contó con la presencia de representantes de diversos ámbitos del trabajo y de la vida pública: la CGT, la UCIP, el Parque Industrial, la Sociedad Rural, movimientos sociales, concejales y otras entidades de la comunidad marplatense.

En su homilía, el Obispo partió de la Palabra de Dios proclamada, recordando la exhortación de San Pablo: “háganlo de todo corazón, teniendo en cuenta que es para el Señor y no para los hombres”. Desde allí, propuso a quienes tienen trabajo que al vestir el uniforme o la ropa de trabajo se pongan también el “‘overol amor y buscar la amistad social”.

Retomando una de las claves del magisterio del papa Francisco, monseñor Giobando subrayó que la “amistad social” es hoy un camino imprescindible para atravesar “este momento crítico que estamos viviendo como sociedad”, marcado por “la falta de trabajo, la incertidumbre en aquellos que lo tienen y la desilusión de tantos jóvenes que ven frustrados sus sueños”. En ese sentido, afirmó que la amistad social implica “encuentro”, y por lo tanto, la búsqueda del bien común, “no el bienestar de una minoría, sino el de la inmensa mayoría que quiere vivir en paz, con trabajo digno, justo”.

Al enumerar situaciones concretas que forman parte del día a día de tantos trabajadores, resonaron expresiones como: “Vivo de changas”, “me las arreglo como puedo”, “la jubilación no alcanza, tengo que salir a trabajar”, “estoy suspendido”, “me deben varios meses”. Frente a esta realidad, alentó a que la amistad social “sea el paradigma de una nueva realidad laboral”, donde las leyes y decisiones prioricen “la dignidad de las personas, de los que ofrecen trabajo y de los que trabajan”, tendiendo puentes y promoviendo el diálogo y la unidad por encima de los intereses particulares.

En esa misma línea, invitó a una reflexión de fondo sobre el sentido del trabajo y de la vida social: “Si el dinero y el lucro es lo único que se privilegia, ¿para qué estamos acá?”. Y, retomando la Palabra escuchada, señaló que estamos llamados a “poner el corazón en el trabajo”, reconociendo que “solamente el trabajo es lo que nos da dignidad”. Sin embargo, precisó con claridad: “no se vive para trabajar, sino que se trabaja para vivir”, recordando que el trabajo es el medio para “llevar el pan de cada día a la mesa de la familia”.

Desarrollado por DATA MEDIA BALCARCE

Contactanos

Registro

Ingreso Cuenta Usuario

Recuperar Clave Usuario

Generar Clave Nueva

Ingrese y confirme nueva clave