Concejal UCR. (Columnista invitado)
Más allá de opiniones en relación con los efectos que a veces se asignan a las “internas” de los partidos políticos, cabe realizar algunas reflexiones, se compartan o no, tendientes a “desmitificar” un poco la cuestión.-
No busco en esta columna propiciar elecciones internas en la UCR.- Tampoco niego su legitimidad.- Las “internas” caben indiscutiblemente- cuando existen diferentes propuestas o alternativas, entre las que debe o puede optar al afiliado, adherente, etc. Es un recurso democrático insoslayable para la participación efectiva en la designación de los representantes y, además, movilizador de la acción partidaria.-
Pero la preocupación de algunos, va más lejos.- Manifiestan el temor de que las “internas” debiliten el partido por enfrentamientos irreconciliables.- Quizá ese temor se sustente en las experiencias registradas en los últimos tiempos, no muy buenas por cierto… No sólo en la Unión Cívica Radical, también en otros partidos…
Con las “internas” ¿queda gente enojada…? Sí, y a veces algunos se van… Obviamente, si se van y luego vuelven, no es más que un estado momentáneo de frustración que se supera con la retoma de la acción.- Pero si no retornan es posible que, en lugar de atribuir el hecho a consecuencias de la “interna”, haya que verlo como simple resultado demostrativo de una deficiente concepción democrática.- Cuando “en la apuesta no se gana”, lo maduro y responsable es asumirlo respetuosa y democráticamente.-
¿Es mejor evitar las “internas” y consensuar listas? También aquí es difícil conformar a todos.- En esto, los que se molestan suelen ser otros.- Se enojan, y en algunos casos se alejan.- Hay quejas por “armar listas a dedo” y de “manera arbitraria e inconsulta”, porque “no se da oportunidad de participar” y, hasta a veces, a partir del método, se cuestionan candidatos.- Esta práctica no mejora la anterior, más bien la agrava, por la razón que en efecto, asiste a quienes la exponen.- Y porque, lejos de movilizar, inmoviliza al Partido.-
Vale una pregunta: si pensamos que es mejor elegir candidatos por consenso, ¿nos parecería bien que alguien pretendiera que la designación de autoridades de los tres niveles de gobierno (Nación, Provincia y Municipio) se realizaran por acuerdos de dirigentes, en lugar de elecciones generales? (¿Verdad que no?).
He manifestado y reitero expresamente, que desde esta columna no busco propiciar elecciones internas innecesarias en la UCR.- Sí, tan sólo quiero exponer que las “internas” de los partidos políticos no son ni buenas ni malas “per se”.- En todo caso, lo bueno o lo malo depende de la actitud que asumimos los dirigentes luego de concluidas las mismas.- Si somos democráticos, respetuosos y nos encolumnamos con voluntad y convicción detrás de quien gana, las “internas” son buenas; y en ese caso, aportan un ejemplo de participación y convivencia ciudadana, que tan necesario se hace demostrar en estos tiempos.- Antes que suprimir o negar los mecanismos democráticos que los partidos políticos poseen para la elección de sus candidatos, hay que trabajar en su perfección y ejercicio pleno.- Es función y responsabilidad de los partidos políticos hacer docencia democrática hasta que se haga costumbre y se encarne en la sociedad.- Únicamente será posible con el ejemplo.- La democracia sólo se vigoriza CON MÁS DEMOCRACIA.-
