Escriben: L. Clasadonte/ E. Zuazquita. Director y Sub director del Diario La Vanguardia
S
e cierra un capítulo y comienza otro. Después del balance de las primeras cien ediciones, que significaron un trabajo equivalente a muchas más, es el momento para plantear nuevos desafíos de cara al futuro inmediato que seguramente será intenso.
La lectura es un placer: no cabe duda. Pero la lectura de un diario encierra muchas más cosas. Es la posibilidad de saber, de entender y de comprender la realidad que nos rodea.
En este contexto, el periodismo independiente está atado a la necesidad de buscar la verdad en todo momento y en todas partes, especialmente cuando resulta más difícil hallarla y revelarla.
Desde nuestro lugar seguiremos apostando a los valores de siempre, a la familia, al buen gusto, a la cultura, y fundamentalmente a la ética periodística como un valor inalterable y básico de nuestra tarea. Porque entendemos, en definitiva, que ese es el único camino que debemos recorrer.
Porque sabemos que un diario es algo muy particular, a partir del momento que asume, día tras día, la autoridad que representa la palabra escrita.
De la mejor manera que los periodistas de La Vanguardia podemos celebrar este día es simplemente siendo mejores en lo que hacemos, investigando más y más alto, indagando y preguntando sin concesión alguna. De esa manera, estaremos ejerciendo dignamente nuestra profesión y estaremos haciendo un aporte invalorable para la construcción de una sociedad responsable, comprometida y plenamente democrática.
Esta empresa periodística sólida y en constante crecimiento puede también tener objetivos y metas claras en un hasta aquí fecundo camino gracias a las firmas relevantes que nos acompañan desde el comienzo porque creen en el producto, y porque están dispuestos a ser parte de un proceso en el que se privilegian las grandes coberturas, las exclusivas, el periodismo social, y la identidad de sus periodistas.
A lo largo de estas cien ediciones, La Vanguardia ha sabido construir una línea editorial propia y una identidad clara y reconocida, basada en la realidad de los hechos y en el compromiso que todos los días se percibe en la redacción que no es una isla en la sociedad. En todo caso, es un reflejo de ella.
Cien ediciones…un momento especial, pero también una ocasión para nuevas apuestas y para reafirmar nuestros valores.
Se cierra una etapa y comienza otra. Entonces, el desafío se renueva y la apuesta se redobla. Porque resulta necesario crecer con la firme convicción de participar como medio de comunicación en un proyecto común que nos proporcione a todos los balcarceños la concepción de un mañana mejor.
Dos palabras resumen este etapa intensa, de emociones, de nuevas experiencias, y de aprendizaje; crecimiento y credibilidad.
Una palabra resume nuestra inmensa gratitud a nuestros lectores y a las empresas privadas que nos acompañan; gracias…
Dirección Diario La Vanguardia
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